Aunque muchas bebidas sí utilizan hielos, otras no. El vino es una de ellas, y todavía existen personas que colocan hielo en las copas. Esto no es correcto porque se rompe el sabor original y composición del vino. Un buen tip es comprar uvas, colocarlas en un táper y ponerlas en el refrigerador para que enfríen. Entonces esas uvas frías sirven como hielos.

El viejo y mejor truco para enfriar una botella de vino es utilizar hielo, sal y agua. Estos tres elementos se colocan dentro de una cubeta y ahí se coloca la botella de vino. Es muy importante la sal, pues provoca una reacción química que logra que el proceso de enfriamiento sea mucho más rápido, en cuestión de 5 minutos.

Dependiendo del vino, cada uno debe ser tomado a una cierta temperatura para que conserven su sabor ideal. Por ejemplo, el vino espumoso debe tomarse a 7 grados centígrados, los vinos jóvenes a 10 grados, los vinos dulces a 8 grados, los vinos tintos jóvenes a 9 grados y otros, según la reserva a 15 o 17 grados.

Si tienes una velada o vas a algún restaurante, no olvides preguntar sobre la temperatura del vino que compres. Así tendrás una mejor experiencia como catador y podrás reconocer mucho mejor la consistencia de la bebida.

En Hielería Veracruz te proporcionamos todos los tipos de hielo que necesitas para realizar los consejos anteriores.


Fuente: lavanguardia.com